03
Abril
2018

Exitosa versión de la «Semana del Tesista – Nicolás Franck»

Entre el 12 y el 16 de marzo del 2018, alumnos tesistas de pre- y post-grado del CEZA, pertenecientes a la carrera de Ingeniería Agronómica de la Universidad de Chile, tuvieron una excelente semana de aprendizaje intensivo en la Estación Experimental de Las Cardas.

Los estudiantes que participaron de este versión 2018 de la «Semana del Tesista» realizan su parte experimental y toma de datos como parte del proyecto FIA 2016-0152 «Estrategias agronómicas de gestión del riego que permitan aumentar la productividad y la sustentabilidad de los sistemas frutícolas ante el proceso de aridización ».

Durante una semana, los estudiantes se reunieron en la Estación Experimental de Las Cardas a con el director del proyecto, el Profesor Oscar Seguel, el director alterno, el Profesor Claudio Pastenes, y el equipo técnico del laboratorio Adaptación de las Plantas a la Aridez (APA), los profesionales Charlotte Hardy y Francisco Alfaro, para analizar sus datos y discutir los resultados obtenidos a la fecha en sus respectivos proyectos. Esta actividad, organizada todos los años, comenzó a realizarse como una iniciativa del Profesor Nicolás Franck, al cual esta edición 2018 rindió homenaje después de su sensible partida en octubre de 2017.

El objetivo de esta semana, planteado por Nicolás Franck, es poder guiar los estudiantes en el ordenamiento y el análisis de sus datos, y entregar las herramientas que les permitan enfrentar posteriormente y de forma individual el proceso de escritura de sus trabajos de graduación.

“La semana del tesista es una instancia de convivencia y trabajo en equipo; en donde no solo se trabaja con los datos obtenidos hasta el momento, sino que se comparten conocimientos y se enriquece el análisis. Es una muy buena forma de comenzar a tratar la tesis, aterrizando los conocimientos y reforzando los lazos con el apoyo de los profesores, el equipo y los demás tesistas” comenta Arantza Garay, estudiante de post-grado, cuya tesis tiene por título “Efectos de la aplicación de poda y enmiendas orgánicas sobre la resiliencia en el cultivo de olivos bajo sequía” .

Esta semana permite a los tesistas concentrarse únicamente en su tesis y avanzar rápidamente en el análisis y discusión de sus datos. La cooperación entre estudiantes y la proximidad con los profesores les permite resolver prontamente sus dudas y no permanecer estancados en detalles puntuales.

«Desde mi experiencia, la semana del Tesista me permitió interactuar de manera muy directa y permanente, no solo con los tesistas, sino también con los ejecutores y responsables de los proyectos, así como con otro académico de un área científica distinta pero muy complementaria. Es decir, quedé con la impresión de que esta actividad permite abordar una discusión desde miradas paralelas, complementarias, enriqueciendo la formación agronómica y científica de nuestros estudiantes» señaló el Prof. Pastenes. «Además, se logra tener una visión amplia con relación a los proyectos del CEZA en todo ámbito, lo que ayuda a enmarcar el trabajo de cada estudiante en el gran proyecto CEZA» agregó.

Ricardo Quintana, estudiante de post-grado, quien está realizando la tesis “Efectos de la aplicación de enmiendas orgánicas y manejos de poda sobre las propiedades físicas del suelo y la resistencia a la sequía de vid variedad Chardonnay en zonas áridas”, comenta “La semana del tesista es una instancia importantísima, tanto para la realización de nuestras tesis como para nuestro futuro laboral, ya que da la posibilidad de tener jornadas de discusión con especialistas y empaparse de conocimiento. Por otra parte, muestra la realidad de un trabajo constante, en el cual todo un equipo trabaja por un objetivo en común, donde cada integrante es una pieza más de un sistema cuya finalidad es la ciencia aplicada a la investigación”.

El programa de esta sesión 2018, como los años anteriores, contempló presentaciones individuales de los avances de los estudiantes, que permiten abrir la discusión frente a los resultados obtenidos a la fecha, y al mismo estudiante tomar distancia con sus datos y enfrentarles por primera vez a una mirada exterior. Como lo comenta el Prof. Pastenes, se trata de “una oportunidad única de lograr mejorar el entrenamiento de los estudiantes para hacer presentaciones orales y de razonar preguntas y respuestas en público». Además, en esta versión se incluyó a otros colegas del Centro de Estudio de Zonas Áridas (CEZA), quienes presentaron sus respectivos proyectos. “Aquí se demuestra el compromiso que existe desde los profesores y el equipo hacia los alumnos, logrando un ambiente de aprendizaje donde se complementan las capacidades y conocimientos de todos” mencionó Arantza.

Aline Vásquez, cuya tesis tiene por título «Efecto de restricciones hídricas sobre el comportamiento fenológico, rendimiento y calidad del fruto del olivo», nos comenta acerca de su experiencia: «Es una experiencia gratificante en dos ámbitos, uno es contar con una guía para el análisis y procesos de datos, así como también la retroalimentación que surge de las exposiciones y discusión de resultados. Por otra parte, genera un desarrollo en el ámbito humano que potencia otros tipos de habilidades no relacionadas con el proceso de análisis de datos. Ojalá este tipo de actividades no se pierdan y, por el contrario, se difundan, ya que genera un lazo entre alumnos, profesores y colaboradores de suma importancia en la última etapa de la carrera.”

La actividad finalizó el día viernes 16 con un asado de camaradería y el infaltable torneo de petanca, tradición instaurada por Nicolás Franck. En este sentido, la conclusión general de todos los participantes fue: “Una gran actividad en honor al profe Nico!»

03
Abril
2018

Olivos y viñedos mejoran gestión del riego para hacer frente al cambio climático en Coquimbo

El proyecto liderado por el CEZA de la Universidad de Chile y apoyado por FIA busca establecer estrategias agronómicas para hacer una mejor gestión del riego, en una zona donde los sistemas frutícolas se han visto cada día más presionados por la condición de déficit hídrico cada vez más recurrente en ese territorio.

Ovalle, miércoles 21 de febrero 2018 - La mayoría de los escenarios de cambio climático para la zona norte de nuestro país sugieren un proceso de aridización constante y que ha tenido como consecuencia 10 años de escasez hídrica en el Norte Chico (2007-2016), esperándose un aumento en la frecuencia e intensidad de las sequías. Sin duda algo que afecta a la actividad agrícola y que preocupa a la región de Coquimbo, en vista de la condición estructural de déficit hídrico que está enfrentando ese territorio.

Un grupo de investigadores pertenecientes al Centro de Estudios de Zonas Áridas, CEZA, de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de Chile, con el apoyo con el de la Fundación para la Innovación Agria, FIA, presentaron los avances del proyecto “Estrategias agronómicas de gestión del riego que permitan aumentar la productividad y la sustentabilidad de los sistemas frutícolas ante el proceso de aridización”, en un día de campo llevado a cabo en Ovalle, mostrando los sistemas de monitoreo del estado hídrico del suelo y plantas, y que en este caso se focalizó en los cultivos de olivos y viñas, ya que esta iniciativa incluye también a paltos.  

Esto en el contexto en que se hace urgente contar con herramientas de gestión del recurso hídrico con respaldo científico, que permitan adaptar a la agricultura al nuevo escenario climático y no sólo implementar medidas reactivas ante la emergencia, ya que este tema es especialmente sensible para los sistemas agrícolas de largo plazo, como los basados en cultivos permanentes como frutales y viñas, sector económico importante para esta región.

Para FIA, cuya misión es fomentar una cultura de la innovación en el sector agrario, agroalimentario y forestal, su compromiso con el desarrollo de una agricultura sustentable, definiéndola como uno de sus ejes estratégicos, en concordancia, además, con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, y haciendo eco a lo que planteó el Ministerio de Agricultura de promover un sector competitivo e inclusivo, basado en la sustentabilidad económica, ambiental y social.

“El principal objetivo de este proyecto es identificar las estrategias de manejo agronómico que presenten una respuesta positiva y consistente durante tres temporadas, que sean factibles de implementar técnicamente y aseguren la sustentabilidad de la producción en el largo plazo. Además, se están desarrollando análisis de rentabilidad de las estrategias exitosas, para ampliar la base de información disponible para los agricultores y con ello disminuir la incertidumbre que frena el proceso de innovación”, explica Maurice Streit, ejecutivo de innovación agraria de FIA.

FIA ha ido abordando estos temas a partir de nuestro programa de Adaptación al Cambio Climático y de Gestión en Recursos Hídricos, entre cuyos objetivos está el desarrollo de proyectos de innovación orientados a la adaptación del sector agrario, agroalimentario y forestal.

Riego deficitario controlado
Entre los frutales con mayor superficie plantada en el país se encuentra el olivo, que se distribuye en nueve regiones, con un total de 20.343 hectáreas, destacando una mayor proporción en la IV, VI y VII región. Esta especie es un frutal de hoja persistente que tolera bajos contenidos de agua en el suelo. Se destaca por poseer una alta capacidad de recuperación en cortos periodos de tiempo, por lo que resiste suelos salinos, temperaturas extremas y sequía.

“El escenario actual plantea desafíos especiales en un clima cambiante para nuestra Macrozona Norte, pues áreas actualmente favorables para un cultivo dado, como el olivo, pueden llegar a convertirse en desfavorables durante el ciclo productivo del huerto, por lo que los manejos agronómicos que se realizan durante una temporada pueden repercutir en el desempeño del cultivo en las temporadas siguientes”, agrega Streit.

Por medio de este proyecto se han implementado distintos manejos agrícolas orientados a utilizar de manera eficiente el agua aplicada en olivos. Así lo explica Oscar Seguel, coordinador del proyecto y profesor de la Universidad de Chile. “Uno de esos sistemas fue el riego deficitario controlado, que es una estrategia de reducción del aporte hídrico a la planta en distintos estados fenológicos, generando un estrés que no ocasiona pérdidas de rendimiento y calidad del producto”.

“Este tipo de manejo ha sido utilizado en distintos tipos de frutales para optimizar la eficiencia de uso de agua en términos de la razón rendimiento/agua, por lo que no solo genera una disminución en la cantidad de agua a utilizar, sino también un ahorro de energía y en los costos de producción, lo cual hace más competitiva la producción agrícola”, agrega.

Se realizó un estudio experimental durante el periodo de cultivo, considerando dos niveles de intensidad en la restricción hídrica. Las plantas, a pesar de estar más estresadas, se pudieron recuperar gracias a las lluvias de primavera y alcanzaron los valores de las plantas sin estrés al final de la temporada. En cuanto a los rendimientos, la restricción más severa generó una baja en la producción de aceite, mientras que en la menos intensa los olivos no se diferenciaron del control.

Estos resultados, si se confirman durante las próximas temporadas, podría constituir una estrategia pertinente ante la sequía, permitiendo ahorrar agua de riego durante un periodo de menor sensibilidad del árbol, sin afectar el rendimiento y la calidad de los frutos.

Tratamientos de poda y aplicación de enmienda en viña
Una de las premisas que plantea la FAO es que, para afrontar la escasez hídrica que están viviendo los territorios, se debe focalizar las estrategias en la capacidad de retención de agua en el suelo, la eficiencia en su uso y la capacidad de resiliencia de las plantas para combatir de buena manera escenarios de sequías. Para ello existen prácticas como la incorporación de materia orgánica al suelo, ya que está íntimamente ligado con la calidad y salud del suelo, favoreciendo la funcionalidad de éste.

En base a la experiencia adquirida en un estudio previo, el equipo de investigadores aplicó dos tipos de enmiendas de suelo (ácido húmico y bacterias fijadoras de nitrógeno) y tres niveles de poda (sin poda, poda mediana y poda severa). Si bien son resultados preliminares y generados en una primera temporada, lo cierto es que se está llegando a la combinación adecuada para mejorar la resistencia del viñedo al estrés hídrico.

 “Todo indica que, tanto la poda como la aplicación combinada de enmiendas orgánicas y biológicas, permiten mejorar la respuesta fisiológica de la vid Chardonnay y el almacenamiento de agua aprovechable en el suelo en una fase inicial de un déficit hídrico prolongado”, concluye.

Cabe señalar que de este proyecto “Estrategias agronómicas de gestión del riego que permitan aumentar la productividad y la sustentabilidad de los sistemas frutícolas ante el proceso de aridización”, fue parte fundamental el investigador Dr. Nicolás Franck Berger (q.e.p.d.) como gestor de la idea original.
Pamela Riveros
Fundación para la Innovación Agraria (FIA)

13
Octubre
2017

Exitosa jornada en el Centro de Estudios de Zonas Áridas de la U. de Chile

Más de 15 personas asistieron a la jornada de capacitación técnica “Herramientas de manejo de frutales para una gestión eficiente del agua de riego”, en la que se interiorizaron en el uso de herramientas teóricas y prácticas para mejorar la gestión del agua de riego. La capacitación fue realizada por el Centro de Estudios de Zonas Áridas (CEZA) de la U. de Chile, ubicado en la Estación Experimental Las Cardas, Región de Coquimbo.

El pasado 27 de septiembre, un grupo de profesionales del rubro agrícola participaron de una jornada de capacitación técnica organizada por el Centro de Estudios de Zonas Áridas (CEZA) de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de Chile.

La actividad se enmarca en el proyecto “Estrategias de gestión del riego para aumentar la productividad y la sustentabilidad de los sistemas frutícolas ante el proceso de aridización” (PYT 2016-0152), financiado por la Fundación para la Innovación Agraria (FIA).

Abrió la jornada el Dr. Nicolás Franck, director del CEZA y del proyecto, quien realizó una charla sobre el manejo de frutales bajo condiciones de sequía, presentando diversas estrategias de manejo del riego y los primeros resultados obtenidos para validadarlas a través de la ejecución de esta iniciativa durante la temporada 2016-2017.

La jornada continuó con la presentación del Dr. Oscar Seguel, académico del Departamento de Ingeniería y Suelos, en la que resaltó el rol del recurso suelo en los sistemas agrícolas y la especial importancia que tiene su preservación en zonas áridas y semi-áridas. En este contexto, se enfatizó en los efectos positivos de la aplicación de enmiendas orgánicas al suelo para aumentar la capacidad de retención de agua y mejorar el desarrollo de raíces.

La última presentación estuvo a cargo del Dr. Claudio Balbontín, investigador del INIA Intihuasi y especialista en teledetección, quien presentó la herramienta SPIDER, un Sistema de Información Geográfica (SIG) en línea que entrega secuencias temporales de índices de vegetación para el manejo agronómico de los cultivos.

 Se cerró la jornada con un taller práctico sobre el uso de sondas de humedad de suelo realizado por el Profesor Oscar Seguel y el Ingeniero Agrónomo del CEZA, Francisco Alfaro. En esta última actividad los asistentes se capacitaron sobre la instalación, calibración y el uso de sondas FDR, y sus aplicaciones agrícolas.

07
Agosto
2017

Agricultores y profesionales se capacitan en el manejo de la tuna

Más de 30 personas asistieron al seminario "Actualización del cultivo del cultivo de la tuna y sus usos agroindustriales" en el que se capacitaron en el manejo agronómico y agroindustrial de este fruto. La capacitación fue realizada por la Facultad de Ciencias Agronómicas de la U. de Chile en la ciudad de Ovalle, Región de Coquimbo.

El pasado 21 de junio,  agricultores, empresarios y profesionales de las Regiones de Coquimbo y Atacama participaron de un seminario de capacitación organizado por el Centro de Estudios de Zonas Áridas (CEZA) de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de Chile. 

La actividad se enmarca en el proyecto “Utilización de especies vegetales suculentas con potencial agroproductivo como alternativa de diversificación sustentable en zonas áridas” (PYT-2016-0151), financiado por la Fundación para la Innovación Agraria (FIA). En el evento se transfirieron los principales resultados del trabajo desarrollado en este cultivo por parte del CEZA y el Departamento de Agroindustria y Enología (Agro&Eno). Además, se expuso una síntesis de los principales resultados del IX Congreso Internacional de tuna y cochinilla, realizado en Coquimbo en marzo de 2017.

El “IX INTERNATIONAL CONGRESS ON CACTUS PEAR AND COCHINEAL “CAM CROPS FOR A HOTTER AND DRIER WORLD” congregó a referentes mundiales en I+D+i en el cultivo de la tuna y otras especies suculentas con potencial agroproductivo. Como sucede en estos eventos de carácter científico, la transferencia de conocimiento se realiza utilizando un lenguaje que muchas veces se traduce en una brecha tecnológica para la absorción de estos contenidos por parte de pequeños y medianos agricultores, grupo que requiere de diferentes metodologías y herramientas de transferencia. 

Tomando en consideración lo anterior, se desarrolló una jornada de transferencia dirigida específicamente a la pequeña agricultura y que consideró la exposición de la síntesis de los trabajos presentados en el Congreso, los que fueron seleccionados de acuerdo a su potencial impacto en la agricultura regional y las posibilidades de ser incorporados en los sistemas de producción locales en temáticas como producción de fruta y manejo de huertos, agroindustria y uso de la tuna como forraje para alimentación animal. Además, se presentaron los principales resultados de las investigaciones desarrolladas por el CEZA en el cultivo de la tuna en el norte de Chile (manejo de huertos y eficiencia del uso del agua), y por parte de Agro&Eno se presentaron experiencias en la agregación de valor. En la actividad participaron como expositores el Dr. Nicolás Franck, Profesor Asociado del Depto. de Producción Agrícola y Director del CEZA, y la Dra. Carmen Sáenz, Profesora Titular del Depto. de Agroindustria y Enología y Coordinadora General de la CACTUSNET (FAO-ICARDA International Technical Cooperation Network on Cactus); y los ingenieros agrónomos del CEZA, Víctor Muñoz y David Arancibia.

En el encuentro, el Director del CEZA, Dr. Nicolás Franck, señaló que el cultivo de la tuna tiene un alto potencial para las zonas áridas, indicando que: “La principal limitante para la agricultura en el norte chico no es la disponibilidad de superficie agrícola (hectáreas), sino que la disponibilidad de agua de riego. En este sentido, el alto potencial de la tuna como cultivo en zonas áridas está dado por su capacidad de producir más materia seca (rendimiento) que otros frutales ante una misma cantidad de agua, es decir, es más eficiente en el uso del agua”.

Por su parte, la Dra. Carmen Sáenz mencionó “la tuna además tiene un alto potencial para la diversificación productiva y el desarrollo de pequeños y medianos emprendimientos asociados a su cultivo. Los pequeños agricultores pueden complementar la venta de fruta fresca con la oferta de productos que incorporen la agregación de valor mediante tecnologías simples y que no requieren de una gran inversión inicial, y que pueden ser elaborados tanto de sus frutos como de sus paletas”.

El cultivo de la tuna en Chile

En Chile la superficie cultivada con tunas se distribuye entra la Región de Arica y Parinacota (XV) y la Región de O´Higgins (VI), y bordea las 800 hectáreas, de las cuales 600 hectáreas se encuentran en la Región Metropolitana y 90 hectáreas en la Región de Coquimbo (Odepa, 2016). La mayoría de sus productores (60 %) son pequeños agricultores con superficies menores a una hectárea.

La Facultad de Ciencias Agronómicas por medio del Centro de Estudios de Zonas Áridas (CEZA) y el Departamento de Agroindustria y Enología (Agro&Eno) ha desarrollado diversos proyectos enfocados en el cultivo de la tuna y agricultura de zonas áridas en general, tanto a nivel de sistemas agrícolas como de diversificación productiva mediante la transformación agroindustrial. También cuenta con un banco de germoplasma con más de 30 variedades de tuna establecido en el Campo Experimental Las Cardas, Región de Coquimbo.

En la actualidad, por medio del proyecto FIA “Utilización de especies vegetales suculentas con potencial agroproductivo como alternativa de diversificación sustentable en zonas áridas” (PYT-2016-0151), se está trabajando con productores locales de tuna en aumentar el rendimiento y rentabilidad en huertos a través de manejos agronómicos estratégicos. Esta iniciativa tiene como objetivo desarrollar tecnologías que permitan maximizar el potencial productivo de especies suculentas cultivadas y nativas como alternativas de diversificación sustentable en zonas áridas; describir su rentabilidad, identificar alternativas comerciales y fomentar su uso mediante transferencia tecnológica a los agricultores.

Dirección de Extensión-Facultad de Ciencias Agronómicas / Roxana Alvarado, Periodista Campus Sur.